Semestre:4° y Grupo:"H"
Programación
Desarrollo Aplicaciones Móviles
Lic.José Antonio Gómez Hernández
Cada 22 de abril celebramos en todo el mundo el Día de la Tierra con la voluntad de recordar a la población la importancia de nuestro planeta como la casa común de todos los seres que la habitamos. En palabras de la Organización de la Naciones Unidas, este día tiene como objetivo tratar de llegar a un equilibrio entre la viabilidad y la salud medioambiental y las necesidades sociales y económicas de la nuestra y de las generaciones futuras.
Pero, ¿cuándo se celebró por primera vez y por qué se eligió ese día? La realidad es que el primer día de la Tierra fue en 1970, cuando el senador por el Partido Demócrata de EEUU y activista ecologista Gaylor Nelson promovió una gran movilización para visibilizar el movimiento medioambiental. Ese año logró que 20 millones de personas se manifestaran exigiendo respeto por el medio ambiente, un hito que contribuyó a asentar esta fecha, el 22 de abril, como el Día de la Tierra.
En 1968, Morton Hilbert y el U.S. Public Health Service (Servicio de Salud Pública de E.E.U.U.), organizaron el Simposio de Ecología Humana, se realiza una conferencia por los nombrados anteriormente para una asamblea o conferencia medioambiental para que estudiantes escucharan a científicos hablar sobre los efectos del deterioro ambiental en la salud humana. Este fue el primer antecedente del Día de la Tierra. Durante los siguientes dos años, Hilbert y sus estudiantes trabajaron para planear el primer Día de la Tierra.Surgieron otros esfuerzos como Survival Project (Proyecto para la Supervivencia), uno de los primeros eventos educacionales de conciencia ambiental, que fue llevado a cabo en la Universidad Northwestern el 23 de enero de 1970. Este fue el primero de varios eventos realizados en campus universitarios por todo Estados Unidos. Así mismo, Ralph Nader empezó a hablar acerca de la importancia de la ecología en 1970.

"Madre Tierra" es una expresión común utilizada para referirse al planeta Tierra en diversos países y regiones, lo que demuestra la interdependencia existente entre los seres humanos, las demás especies vivas y el planeta que todos habitamos.
La Tierra y sus ecosistemas son nuestro hogar. Para alcanzar un justo equilibrio entre las necesidades económicas, sociales y ambientales de las generaciones presentes y futuras, es necesario promover la armonía con la naturaleza y el planeta.
Celebramos el Día Internacional de la Madre Tierra para recordar que el planeta y sus ecosistemas nos dan la vida y el sustento. Con este día, asumimos, además, la responsabilidad colectiva, como nos recordaba la Declaración de Río de 1992, de fomentar esta armonía con la naturaleza y la Madre Tierra.
Este día nos brinda también la oportunidad de concienciar a todos los habitantes del planeta acerca de los problemas que afectan a la Tierra y a las diferentes formas de vida que en él se desarrollan.
El cambio climático es una de las mayores amenazas para el desarrollo sostenible en todo el mundo y es consecuencia de las acciones insostenibles de la humanidad, que tienen implicaciones directas en la vida de las generaciones futuras.
La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC pdf document) y el Acuerdo de París pdf document fomentan la cooperación internacional entre las partes sobre educación, formación, conciencianción pública, participación pública y acceso público a la información sobre el cambio climático.
Con motivo del décimo aniversario del Día de la Madre Tierra, este año se celebra el noveno Diálogo sobre armonía con la naturaleza de la Asamblea General, el día 22 de abril en la Sede de la ONU de Nueva York, en el Salón del Consejo de Administración Fiduciaria.
El Diálogo Interactivo gira en torno al tema "La Madre tierra en la aplicación de la educación sobre el cambio climático". Va a servir para discutir las contribuciones de Armonía con la Naturaleza en garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad para tomar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus impactos, e inspirar a los ciudadanos y las sociedades a reconsiderar cómo interactúan con el mundo natural en el contexto del desarrollo sostenible, la erradicación de la pobreza y la justicia climática, para garantizar que las personas en todo el mundo tengan la información y el conocimiento necesarios para alcanzar el desarrollo sostenible y los estilos de vida en armonía con la naturaleza.
La huella ecológica es el cambio nocivo que cada persona provoca en el medioambiente, ese microcosmos con una gran diversidad de vida y que es el espacio que te permite existir. De manera que, si eres un ser humano, es inevitable y un acto obligado que te preocupes por el estado en que se encuentra el medioambiente, y aún más, que hagas algo, al menos respecto a tu huella indeleble en este planeta.
Los detalles y las microacciones siempre tienen gran valía (no por nada estamos a unas cuantas décadas de llenar los mares con la misma cantidad de plástico que peces). Si aún no dimensionas esto, te invitamos a probar: cambia tu estilo de vida, poco a poco, pero religiosamente; sé parte de la conciencia contemporánea que exige nuestra época y que demandan nuestro planeta y nuestra sociedad durante este tiempo en el universo.
Queremos que te sientas bien. Que esos pequeños hábitos se vuelvan una segunda naturaleza. Que esas microdecisiones para tejer el cambio modifiquen tu entorno, y éste te devuelva el esfuerzo con una calidad de vida sin precedentes. Cambio climático, contaminación, escasez de recursos, extinción de especies… Que todas esas fracturas en el cosmos se reduzcan al mínimo, con el simple acto de vivir de manera sostenible o, lo que es lo mismo, en conexión constante con el universo.
En casa